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La estrella de oro más dulce viene a parar a la provincia

“Berry, taller de dulces”, expertos de la repostería en el Paseo de España
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19/01/2019

Berry, taller de dulces” recibió ayer la estrella de oro por parte del Instituto para la Excelencia Profesional en una gala celebrada en el hotel The Westin Palace, de Madrid. ¿El motivo? Poner en sus elaboraciones todo el cuidado, esmero y trabajo posible en aras de conseguir lo más parecido a la perfección en cuanto a los estándares estéticos y de calidad. Desde su pequeña ventana en el número 14 del Paseo de España, el establecimiento endulza la vida a los jiennenses con sus productos de repostería donde, además de cariño y tesón, usan los mejores ingredientes del mercado.

Este proyecto, que no es otra cosa que un “sueño que nace de la pasión por la repostería”, tiene nombre y dos apellidos. Francisco Castro y Delia Catalina García son los responsables de “Berry, taller de dulces”. Se muestran muy “orgullosos” por recibir este reconocimiento que, en definitiva, y según declaran desde el Instituto para la Excelencia Profesional, no es otra cosa que “poner en valor a empresas, profesionales e instituciones que son capaces de innovar y fomentar un óptimo desarrollo económico y social con el fin de incentivar la excelencia en España y que, a su vez, posean una filosofía orientada a conseguir esto mismo en cada una de sus actuaciones”. De esta manera, consideran que “Berry, taller de dulces” es claro merecedor de entrar en la constelación de la excelencia profesional, por lo que le otorgaron la estrella de oro por su esfuerzo.

“He investigado acerca de estos premios y, al parecer, somos el único establecimiento de la provincia premiado”, asegura Castro, al mismo tiempo que matiza: “Pero no solo en esta edición, sino en todas las que el Instituto para la Excelencia Profesional celebró hasta el momento”. En este sentido, declara que “Berry, taller de dulces” es la realidad que nació del sueño de dos apasionados a la repostería y la confitería como son su compañera García y él mismo.

Asimismo, recibir la estrella de oro supone, según la organización, “convertirse en un modelo de referencia en su sector por el prestigio que otorga el codiciado galardón”. En definitiva, se trata de un incentivo que anima a los responsables de uno de los establecimientos con más dulzor de la capital a seguir la misma línea de trabajo que hasta ahora, que no va más allá de poner todo el cuidado del mundo en ofrecer un producto a sus clientes que brille por su calidad, estética y, por último, pero no menos importante, por su excepcional sabor. En este sentido, a los gerentes de “Berry, taller de dulces” no les falta formación y mucho menos experiencia, aunque lo más importante —y como consiguen que mejor salgan las cosas—, es amar lo que hacen, y claro está, en el mundo de la repostería, como a los más golosos, no hay dulce que se les resista.

El premio se otorga a los establecimientos que se esfuercen en favor de la excelencia