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Gómez Valenzuela mejora de la terrible cornada en Navas

“Estoy deseando poder caminar para entrenar. Mi pasión continúa intacta”
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07/08/2018
  • EN EL HOSPITAL. Gómez Valenzuela posa con su madre, Mercedes Valenzuela, y su tía, Esperanza Valenzuela.
    EN EL HOSPITAL. Gómez Valenzuela posa con su madre, Mercedes Valenzuela, y su tía, Esperanza Valenzuela.

Antonio Gómez Valenzuela está mucho mejor. Continúa ingresado en la planta de cirugía del Hospital San Juan de la Cruz —si todo va bien, hoy recibirá el alta— arropado por su familia. En su habitación tiene un ramo de flores y una fotografía de un magnífico natural que dio a un novillo. También algunas estampas de imágenes religiosas, que seguro que son parte del tradicional altar que ponen los toreros.

Este joven de Pegalajar tiene el sueño de ser figura del toreo. Quiere parecerse a Morante, a El Juli, a Ferrera o torear como Fandiño. En cambio, ya ha vivido la cara más dura de la tauromaquia, que es la de una cornada grave. Ocurrió el sábado —a última hora de la tarde— en la Plaza de Toros de Navas de San Juan. Era su debut con picadores y, desafortunadamente, también lo fue de sangre. El novillo de la ganadería de Aguadulce lo cogió en la suerte suprema y le destrozó el muslo derecho con una cornada de tres trayectorias —25, 10 y 5 centímetros—. En cambio, su ilusión sigue intacta. “Estoy deseando poder caminar y recuperarme. Quiero volver a torear en septiembre”, dice Gómez Valenzuela desde la cama del hospital. “Las cornadas duelen, pero es un precio que pagas en esta profesión. Estoy muy agradecido a los sanitarios por todo lo que hicieron por mí”, afirma.

También sabe con certeza qué fue lo que falló: “El novillo me echaba la cara arriba en toda la faena. Quise matarlo bien y sabía que tenía que tirarme encima. Entonces, me cogió. Son cosas que pasan cuando toreas”.

Tratamiento. Gómez Valenzuela fue operado en la enfermería de la Plaza de Toros de Navas de San Juan por el cirujano Rafael Flores, que es el jefe de la enfermería de la Plaza de Toros de Linares. Luego, fue derivado al Hospital de Úbeda, donde lo atiende otra referencia dentro de la cirugía taurina internacional, como es el doctor Rafael Fuentes Martos —presente en buena parte de las enfermerías de la provincia—. “Está muy bien. Su evolución es buena. Esperamos que todo marche bien para que se vaya a casa cuanto antes”, dice Rafael Fuentes.

Su madre no se mueve del hospital. Es Mercedes Valenzuela, que fue alcaldesa de Pegalajar (2003-2009), delegada de Cultura (2009-2012) y ahora es la secretaria del Consejo Social de la Universidad. “Quiero dar las gracias públicamente al alcalde de Navas de San Juan, Joaquín Requena, por lo bien que tiene la plaza y la enfermería y a todo el personal sanitario. Han demostrado ser unos magníficos profesionales con una labor excelente, lo que pone de manifiesto lo buena que es nuestra sanidad pública. Con nosotros se han portado de diez”, manifiesta Mercedes Valenzuela. Ella estaba allí porque siempre va a verlo torear. Presenció todo lo que pasó. Ahora tiene por delante uno de los retos más difíciles de su vida: ser la madre de un torero.