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domingo, 16 junio 2019
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URGENTE

El temido “entre tres” tira al foso a un villanovense

Francisco José Fernández derrocha simpatía en el programa “Ahora Caigo”
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  • Preparado. Fernández, a punto de caer por la trampilla ante la mirada atenta de otra concursante.
    Preparado. Fernández, a punto de caer por la trampilla ante la mirada atenta de otra concursante.

Siete para los cien mil!”. Fueron las “palabras mágicas” que escuchó, de labios de Arturo Valls, el villanovense Francisco José Fernández Moreno, un carpintero de treinta y un años al que, en ese preciso momento, el dedo del concursante central de “Ahora Caigo” señaló como contrincante. Con el número uno en la pegatina identificativa, Fernández Moreno se presentó como “Francis” y, simpático y dicharachero, aclaró ante el público y las cámaras, con soltura, la vieja sentencia que remite a Villanueva del Arzobispo como “el pueblo de las tres mentiras”: “Ni es villa, ni es nueva ni tiene arzobispo”, y se ganó las primeras sonrisas de un estudio que, a lo largo de su participación, lo pasó en grande con él.

“Me dedico al mundo del serrín y la viruta —continuó—, mejor dicho, tengo una carpintería —y el público respondió a coro—: cuándo serás mía”. Fernández, que apostó por participar en “Ahora Caigo” para “probar suerte en el castin” de un programa que ve a menudo y en el que le llamaba la atención concursar, desplegó su sentido del humor y brindó algunos momentos memorables tras dejar claras sus aficiones: “Me encanta la música, me apasionan los ‘directos’ y quedar con los amigos a echar una cervecita y contar unos chistes”. Dicho, y hecho. El carpintero villanovense iba bien preparado y no se lo pensó dos veces: “Ya que estamos, si quieres, te voy a soltar uno bueno”, le espetó a Arturo Valls mientras ofrecía uno de un matrimonio el fútbol y la carpintería; tan en bandeja se lo dejó al valenciano, que este se arrancó con uno de garbanzos y lentejas. Para terminar la presentación, Fernández confesó que si ganaba algún dinero lo destinaría para regalarle un viaje a sus padres, “echarle un cablecillo” a su hermana y tapar algún “agujerillo”.

Así llegaron a la primera prueba a la que se enfrentó, el temido “entre tres”: la primera... y la última: “Sinónimo de patrulla”, le interrogó Valls, y Fernández respondió correctamente —“escuadra” —pero lo hizo fuera de tiempo. No obstante, y en la línea que mostró desde que fue elegido, el buen humor fue el mejor rastro de su paso que dejó el villanovense, que, resignado, comentó: “Vamos a hacerle compañía a Vicente”: “No conseguí el objetivo de ser el concursante central y llevarme el premio en metálico, pero disfruté como concursante y, sobre todo, hice reír a los allí presentes con mis dotes de humor”, manifiesta, satisfecho, Francisco José Fernández a Diario JAÉN. El viaje, como él mismo sentenció justo antes de caer por el foso, tendrá que “esperar para otro momento”.