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URGENTE

“Soy más poeta que pintora”

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12/02/2019

—Entrega usted una parte de su vida, sus obras, a una causa solidaria. ¿Qué la mueve a ello?

—Antes he colaborado con otras asociaciones como la de los saharauis, con la que doné un cuadro para una exposición en El Pósito de Linares. En este caso, lo hago con Quesada Solidaria porque considero que realiza una gran labor, tanto en educación de los niños de Guatemala y Nicaragua, como en salud. Los médicos y enfermeros que van de Jaén lo mismo operan que ayudan levantar un muro.

—En la exposición se puede percibir claramente su generosidad.

—Son cuadros de distintas épocas y algunos de ellos me gustan muchísimo. A raíz de esta exposición he recibido cartas, como la de un señor que se enteró de la exposición por Canal Sur y me dijo que tenía mucho interés en venir a Jaén a verla.

—¿Qué intenta reflejar en su pintura?

—Intento transmitir sensaciones positivas, como paz, alegría... Eso es lo que yo busco, que transmita paz.

—Hay obras que van desde la figuración al abstracto. ¿En qué estilo se siente más a gusto?

—Hace tiempo, varios galeristas me dijeron que yo tenía un estilo propio. Por desgracia, nadie es profeta en su tierra. De todas formas, yo no soy pintora.

—¿Por qué dice eso?

—Yo pinto porque disfruto pintando y no me gusta el comercio. Vendí mucha pintura y muy cara cuando tenía que sacar a mi hijo adelante. La galería Gaudí de Madrid me llevó a la Feria de Arte de La Haya y allí se vendieron tres cuadros.

—¿Por qué dice que no es pintora?

—He pintado siempre, desde pequeña, cuando me echaron los Reyes unas acuarelas. Recibí clases de buenos pintores, primero en Linares y, más tarde en Madrid. El mejor copista del Museo del Prado, que fue Francisco Montoro, daba clases en la Academia de San Fernando y a mí me daba clases en su estudio. El hacía el Cristo de Velázquez idéntico. Me regaló algunos cuadros pequeños y no hay ninguna diferencia con el original. Él quería que yo hiciera lo que él, pero yo no disfrutaba copiando cuadros que ya estaban hechos. Lo dejé. Cogí lo básico y empecé a pintar lo que realmente me gustaba. Vendía los cuadros de un amigo y los míos no porque me daba pena venderlos.

—¿No ha contestado a la pregunta de por qué dice que no es pintora?

—Porque lo que realmente soy es poeta. Me considero verdaderamente poeta y tengo alma de poeta. Escribo mejor que pinto. Me publicaron un poemario que se presentó en el Museo Arqueológico de Linares y se vendieron todos los libros. Los beneficios fueron para una causa solidaria. La gente pedía más poemarios.

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