Actualizado
miércoles, 20 marzo 2019
17:45
h
URGENTE

Los obstáculos para aprobar los Presupuestos Generales del Estado obligaron al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a disolver las Cortes y convocar elecciones generales, previstas para el 28 de abril. Aferrarse al poder sin posibilidad de sacar adelante sus propuestas no era la mejor solución en un contexto político convulso. Queda claro que la campaña se centrará en la lucha contra el bloque de la derecha recién nacido en la Junta de Andalucía, la unión del Partido Popular, Ciudadanos y Vox. El adelanto pilló a los partidos con la maquinaria electoral puesta en marcha, con unas elecciones municipales a la vuelta de la esquina, en las que los candidatos afinan el lápiz para elaborar sus listas. Ni que decir tiene que la convocatoria, exenta de sorpresa, de las generales hará que las fuerzas políticas que están más cohesionadas jueguen con ventaja. La implicación de los aparatos provinciales y regionales con la cita del 28 de abril dependerá de la relación que tengan los barones con sus líderes. Y, en medio de la marejada que se avecina, hay un contratiempo en forma de incompatibilidad. La coincidencia de las elecciones con la romería de la Virgen de la Cabeza conllevará una reorganización completa de los cuerpos y fuerzas de seguridad que, cada último fin de semana de abril, centran sus esfuerzos en el Cerro de la Cabeza. La Cofradía Matriz, después de mantener varias reuniones, no está por la labor de cambiar la fecha romera, por lo que coloca la “pelota” en el tejado de las administraciones públicas. La Subdelegación del Gobierno, la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento acuerdan una reunión para dilucidar un asunto que nadie sabe, por el momento, cómo darle solución.