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URGENTE

Nuevas creaciones impresas en 3D

Órtesis que sustituyen a las clásicas escayolas y nuevos tejidos y prendas, entre las aplicaciones de está técnica
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04/08/2016
  • El diseñador Juanjo Gómez con un top creado con una impresora 3D.
    El diseñador Juanjo Gómez con un top creado con una impresora 3D.

Los usos de la impresión 3D son cada vez más variados. La réplica de piezas tridimensionales ha dado el salto desde su uso más tradicional, la ingeniería y la industria, hasta la salud, para crear prótesis e implantes ortopédicos y tejidos humanos.

Un ejemplo reciente es el de Skin 3D. Investigadores de Ingeniería Mecánica de las universidades de Sevilla y de Huelva han diseñado y creado órtesis personalizadas fabricadas en plástico PLA mediante esta técnica de impresión, una solución que sustituye a las escayolas de siempre y a las férulas médicas en las fracturas de hueso. Como señalan sus creadores, Esther Reina y Juan Mora, Skin 3D es más ligera, es transpirable, se puede mojar y es personalizable. Aún están perfeccionando el prototipo antes de lanzarlo al mercado.

La impresión 3D también se usa en la construcción, para hacer juguetes, joyas, comida, figuras en miniatura y otros objetos de pequeño tamaño —incluso armas— ropa y calzado, etcétera. La bajada de costes y los avances en los materiales empleados lo han hecho posible, también para su uso doméstico. Los materiales más utilizados en la impresión 3D son los plásticos —PLA biodegradable, ABS, PET, HIPS—, nylon, vidrio, diferentes metales, filamentos de madera, telas, materiales cerámicos, etcétera. En el sector de la moda, crear tejidos mediante la impresión 3D también es un recurso creativo cada vez más habitual. La firma española Yono Taola ha encontrado la manera de hacer diseños valiéndose de esta tecnología. En sus dos últimas colecciones, Juanjo Gómez, el diseñador al frente de la firma, ha incluido tops, camisetas, vestidos y bolsos impresos en 3D con filamentos flexibles y PLA de diferentes colores, que aportan volúmenes y texturas que sería “imposible” alcanzar con las técnicas tradicionales. “Vemos mucho futuro y recorrido en la impresión 3D porque ofrece muchísimas posibilidades al sector. Es una tecnología nueva y aún no hay directrices marcadas, por eso, cuanto más trabajemos con ella, más ideas se nos ocurrirán para sacarle partido”, explica. Para su confección, el madrileño ha empleado la impresora Witbox 2 de la tecnológica española BQ.