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martes, 25 septiembre 2018
20:40
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URGENTE

Cuatro políticos, los consejera de Hacienda, María Jesús Montero; el concejal del ramo, Manuel Bonilla; el titular andaluz de Fomento, Felipe López, y el alcalde, Javier Márquez, hablaron durante dos horas y cuarto, aproximadamente, sobre el futuro del tranvía de Jaén. El escenario, la sala de juntas de la segunda planta de la Delegación del Gobierno andaluz en la capital, hasta la que llegaron, puntualmente a las 12:30 horas, cuando estaban convocados, Bonilla y Márquez. Los 135 minutos de debate no dejaron para la posteridad nada sobre el sistema tranviario que no se sepa ya. A saber, las administraciones autonómica y local tienen ganas de sacarlo de las cocheras, donde lleva desde 2011, de hacerlo, el 40% del déficit de explotación lo asumirá Sevilla, otro tanto Jaén y el 20% restante, la Diputación, que no se sentó en la mesa. Si hay motivos para la esperanza en rentabilizar esta inversión pública, de 120 millones de euros, son que, después de un distanciamiento entre los dos principales actores de esta suerte de vodevil, vuelve el diálogo y se retoman las mesas técnicas entre responsables municipales y autonómicos para avanzar en la puesta en funcionamiento del tren ligero. Los reunidos decidieron no hacer declaraciones tras el encuentro y ni siquiera dejaron que les hicieran una foto. Para explicar lo ocurrido, se remitió un comunicado conjunto, pactado entre el Ayuntamiento y la Junta con poca novedad.

¿Qué se puede deducir de la cumbre, más allá de la anodina nota oficial? En primer lugar, el alcalde tuvo lo que reclamaba desde finales de noviembre, cuando se hizo pública una propuesta para reactivar el sistema tranviario. Tras verse con el consejero Felipe López y el presidente de la Diputación, Francisco Reyes, una reunión que, al contrario de la de ayer, sí se celebró en secreto, el regidor solicitó analizar con la consejera de Hacienda cuanto ha pagado de más el Ayuntamiento por la financiación de los vagones del tranvía y el 50% de la dirección de obra del proyecto. Al final, ayer, se tocó esta cuestión. Eso sí, el máximo responsable municipal tenía unas expectativas que no se cumplieron. Es decir, según las fuentes consultadas, en lugar de aportar ya una estimación para proceder a la devolución, Hacienda de la Junta admitió el estudio de esta, con el compromiso de ver cómo pagarla, en caso de que se puede conforme a todos los criterios legales. Es clave que la Intervención de la Administración andaluza le dé el visto bueno al proceso y tampoco hay que olvidar que el Ministerio de Hacienda vigila las cuentas del Gobierno local, que es uno de los más endeudados de España. El nudo gordiano, por lo tanto, es todavía como delimitar esa deuda que reclama el Ayuntamiento con el aval del informe de fiscalización del Tribunal de Cuentas, un informe que no tiene por qué compartir en su totalidad la Junta. No obstante, hay voluntad de atender las reclamaciones municipales, por darle una lectura política pura y dura, de “dejar sin excusas” a Márquez para que no pueda decir que el Ejecutivo regional tiene la culpa de que no circule el tren ligero. La cuestión es ya del PSOE andaluz, no solo jiennense.

Otro aspecto que se abordó fue la rentabilidad del medio de transporte una vez que salga de Vaciacostales, donde duerme el sueño de los justos. Al regidor, al menos en un primer momento, no le convence la fórmula planteada por la Diputación de enjugar en torno a un cuarto de la deuda como un anunciante del “lagarto de hierro” que garantiza unos ingresos fijos con la marca “Paraíso interior”. También tiene interés, mucho, en que se construya la nueva estación intermodal de trenes y autobuses junto a las naves que guardan en tranvía, en unos terrenos municipales, convencido de que esta sinergía le dará viajeros al sistema tranviario. De ello, también se habló en la sala de reuniones, igual de sobre cuánto le costará a las arcas municipales la reparación y la puesta a punto del sistema tranviario. La cifra estimada es de 2,2 millones de euros de los que la Consejería de Fomento, aportaría un 40% y el resto el Ayuntamiento, esto es 1,4 millones que son una barbaridad para una administración que tiene que tirar de ingeniería contable para abonar las nóminas. Estos y otros obstáculos tienen que superarse para llegar a un compromiso. De todos modos, el de ayer supone una bientencionado cónclave que puede sentar las bases para lograr un objetivo. Sobre la mesa, estaba el borrador del convenio tipo de puesta en marcha del tranvía, remitido por la Junta al Ayuntamiento, que, presumiblemente, se fue de vuelta a la capital andaluza, para su actualización acorde a los intereses municipales, lo que incluye el añadido que reclama el alcalde en el que se incluye el reconocimiento de deuda de la Administración regional a la local. El quid de la cuestión está en saber cómo responde Hacienda, puesto que Fomento ya lo tiene prácticamente todo dicho.