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sábado, 22 septiembre 2018
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URGENTE
  • 2011. El tranvía de Jaén circula por la Avenida Eduardo García Triviño en su breve periodo de pruebas.
    2011. El tranvía de Jaén circula por la Avenida Eduardo García Triviño en su breve periodo de pruebas.

Un acuerdo “de altura”, al estilo del que permitió desbloquear la enquistada apertura del Museo Íbero, es lo que puede salvar al tranvía de la capital. Hay tres protagonistas en esta historia que, como entonces, se tienen que poner de acuerdo, el Ayuntamiento, la Junta y la Diputación, aunque esta última, a diferencia de en aquella ocasión, entra en escena de forma sorpresiva. ¿Que es lo que se ha movido? El presidente de la Administración provincial, en una rueda de prensa que nada tenía que ver sobre el asunto, desveló que la institución que dirige aportará, un máximo de 370.000 para, en concepto de patrocinio, procurar ingresos al sistema tranviario que reduzcan su déficit de explotación. Más claro, los vagones y el aparcamiento de Vaciacostales, por ejemplo, podrán ser el soporte de anuncios de la marca “Jaén, paraíso interior”. Este acuerdo será renovable, como apuntó Reyes que dejó claro que la partida económica tendrá consignación presupuestaria en cuanto se apruebe en el próximo pleno de la casa. Es una suma máxima, o sea, que puede bajar, si, una vez que se pula el pacto, se cree que es necesaria una cuantía menor. En cualquier caso, supone en torno a un 20% del déficit de explotación, el 80% restante sale, a partes iguales, de las arcas locales y autonómicas.

El alcalde, el popular Javier Márquez, también de forma inesperada, anunció su presencia en una rueda de prensa sobre el plan de peatonalización en la que no se le esperaba. Esta comparecencia se celebró casi a continuación de la de Reyes. Habló del tranvía y dio su versión de un compromiso tripartito que, va por buen camino, aunque puso algunas pegas al patrocinio por parte de la Diputación, al entender que el dinero debe de ir directamente para la financiación del déficit. Aun así, convencido de que nada de ser un problema en esta nueva etapa de diálogo, cree que el acuerdo marco puede firmarse de aquí a Navidad y, más aún, que el tren ligero puede circular por la ciudad durante 2018, convencido de que se puede proceder a la licitación del servicio en un plazo razonable, por lo que solo habrá que esperar a que se cumplan los plazos administrativos indispensables. El Gobierno local, de hecho, incluirá una partida presupuestaria para este medio de transporte en las cuentas del próximo año. Como apuntó, queda por resolver el informe técnico sobre el tranvía, que acaba de echar a andar, aunque, con un plazo aproximado de dos meses, si nada se tuerce, estará concluido para enero próximo. En una primera observación, los técnicos de la empresa auditora, Ingerop T3, no vieron excesivos desperfectos, como aclaró Márquez. El alcalde introdujo otra cuestión en la negociación, el Informe del Tribunal de Cuentas sobre el sistema tranviario. Este organismo, como desveló, entiende que la Administración local paga de más, por la financiación del medio de transporte, desde que se firmó el acuerdo entre la Junta y el Ayuntamiento para poner en marcha el tranvía, a mediados del mandato municipal 2007/2011, un 20%. Esto supone entre 4 y 6 millones de euros abonados, de más, por los vagones y el 50% de la dirección de obra. Para compensar este gasto excesivo, el alcalde propone que la Administración andaluza pague una parte de la estación intermodal que quiere construir en Vaciacostales, una pista de atletismo profesional y, además, recuperar patrimonio municipal cedido, como es el de Marroquíes Bajos y la Plaza de Armas, en Puente Tablas. Eso sí, no puso plazo para ello. Márquez, que hizo gala de buena sintonía con la Diputación y la Junta y aseguró que, al contrario que su antecesor, José Enrique Fernández de Moya, no tendrá problema en subir al tranvía, recordó que el primer paso para alcanzar esta solución fue la reunión que mantuvo con Juan Marín, de Ciudadanos, por lo que dio las gracias a esta fuerza, por mediar, al PSOE y al PP por “presionar” para alcanzar soluciones.

El consejero de Fomento, Felipe López, consideró muy positivo el paso dado y juzgó como “sensata y equilibrada” la fórmula de reparto del déficit planteada. También desveló que la discreción fue la tónica de las primeras reuniones mantenidas para avanzar en la puesta de servicio del tren ligero. Coincidió en este punto con el presidente de la Diputación, Francisco Reyes, que desveló que, no fue hasta que se lo propuso la Consejería, recientemente, cuando la Administración que preside barajó colaborar con el funcionamiento del tranvía. La Junta, ayer, no valoró los planteamientos del alcalde que pasan por la compensación, en forma de proyectos para la ciudad, de lo pagado de más por el tranvía.