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miércoles, 19 septiembre 2018
12:22
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URGENTE

Esto para que es mamá?”, preguntó un chiquillo al ver venir a un montón de gente detrás de pancarta. “Para que limpien las calles, para que las tengan en condiciones, hijo mío”, le respondió la mujer al niño. Mejor resumen imposible. Unos doscientos ciudadanos de la capital, según los convocantes, un centenar, conforme las estimaciones de la Policía Local, se echaron a la calle en el barrio de El Tomillo, a los pies del Castillo de Santa Catalina, para reclamar al Gobierno local algo tan básico como que no se acumule la mugre en las vías públicas, que se recoja la basura en tiempo y forma y que el mantenimiento de esta parte del casco urbano, en el sur, sea, al menos, el adecuado. La Asociación de Vecinos San Sebastián, que es la de este barrio convocó la protesta, y su presidente Francisco Jesús Zuheros, recordó al Gobierno local que sus impuestos y los de sus vecinos tienen el mismo valor que los de un residente en el Paseo de la Estación. También rebatió uno de los argumentos de los responsables del Ayuntamiento que, ante las quejas, aseguraron que gran parte del mal estado de las zonas comunes y equipamientos se debe a la acción de vándalos. Zuheros dijo que los comportamientos de este tipo son generalizados en toda la ciudad y no impiden el cuidado de otras zonas de la capital.

“Llevamos dos años de espera, reclamando mejoras, y solo han puesto unas papeleras”, aclaró el presidente del colectivo que, en las últimas horas, se dirigió personalmente a los jóvenes que cree sospechosos de las actos vandálicos para persuadirlos de que no vuelvan a causar destrozos, un gesto alabado por la presidenta de la Federación de Asociaciones de Vecinos Objetivo Comunes, Josefa Alcántara, que se sumó a la protesta, convencida de que son lógicas las reivindicaciones de los vecinos. De hecho, aplaudió la paciencia de la asociación del barrio que siempre se movió de la mano de los habitantes de El Tomillo. “Es la gente la que ha pedido salir a la calle”, argumentó Alcántara. Los manifestantes fueron muy activos en la marcha reivindicativa que comenzó en la calle San Sebastián y pasó por Doctor Marañón, Rodríguez de la Fuente y Cantaor Marchena para terminar en la Carretera Circunvalación, que recorrieron a lo largo de unos trescientos metros, sin incidentes, salvo unas pequeñas retenciones, y en presencia de patrullas de la Policía Nacional y Local. El acto reivindicativo se prolongó durante unos tres cuartos de hora, desde las cinco y cuarto hasta las seis de la tarde. En estos 45 minutos, se proclamaron consignas como “Basta ya, que suban a limpiar”, “el barrio unido, jamas será vencido” y “muchos chorizos y poco pan”, entre otros. En las pancartas que exhibieron estos jiennenses, frases como “El Tomillo está cansado de mentiras” y otras como “El Ayuntamiento solo hace promesas en las elecciones”. La gota que colmó el vaso de la paciencia vecinal fue la visita que el alcalde, Javier Márquez, con cinco concejales del equipo de Gobierno, realizó para conocer los problemas de primera mano y anunciar que, pronto, habría soluciones. “Meses después, nada”, como explicó el presidente de la asociación vecinal que, eso sí, reconoció que, desde comienzos de esta semana, a las puertas de la manifestación, hubo mayor presencia de operarios de mantenimiento y limpieza que, con su trabajo, solventaron algunas cuestiones denunciadas, como la basura acumulada junto a los contenedores de la subida al Tiro Nacional. Zuheros fue tajante al dejar claro que las protestas, en cualquier caso, son legítimas y no está influenciadas por partido político alguno, tras las insinuaciones que apuntaban a que el PSOE podría haber influido en esta convocatoria.

Ciertamente, en la marcha que recorrió el barrio hubo representación de los socialistas, Jaén en Común, Podemos y Ciudadanos, estos últimos, representados por sus máximos responsables en la ciudad. Todos los políticos iban al final del grupo, sin portar pancarta alguna, que se encargaron de llevar los vecinos. La organización del recorrido también correspondió a miembros del colectivo, que colaboraron con las fuerzas del orden.

La de ayer, que puede que no sea la última que organice la asociación de El Tomillo, si no se atienden sus demandas, es la antesala de los tres días de protesta de la semana próxima. Será los próximos 2, 3 y 4 de mayo, a iniciativa de la Asociación de Vecinos “Torre del Concejo”. Estas acciones vienen motivadas por el mal estado del casco antiguo, entre San Juan y una parte de las faldas del cerro de Santa Catalina, un problema que requiere, como exigen entidades vecinales, asociaciones y partidos políticos, además de la propia Junta, un plan específico de gran calado.