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jueves, 27 abril 2017
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URGENTE

Los canguros compartidos, la nueva moda entre los padres

Internet ayuda a las familias a reducir gastos con la economía colaborativa
  • EDUCACIÓN. Los niños juegan y aprenden al mismo tiempo fuera de las actividades escolares con la compañía y supervisión de una canguro especializada en puericultura.
    EDUCACIÓN. Los niños juegan y aprenden al mismo tiempo fuera de las actividades escolares con la compañía y supervisión de una canguro especializada en puericultura.
Las cifras
400
Son las cuidadores profesionales registradas en la web.
78%
Niñeras que tienen más de 2 años de experiencia demostrable en el sector.

El curso escolar avanza y, aunque los niños tienen la mayor parte de las horas del día cubiertas, muchas veces los padres no pueden hacerse cargo de ellos cuando salen del centro. “En ocasiones, a pesar de apuntarlos a actividades extracurriculares, llegan las seis de la tarde y los padres no salen del trabajo hasta las ocho, por ejemplo”, explica Patricia Adam, de la plataforma de internet quierocanguro.es, y habla de cómo en verano los campamentos y las excursiones con monitores copan “los ratos muertos”. En septiembre, en cambio, los niños regresan al ritmo diario, al igual que los adultos.

Una de las soluciones más habituales suele ser la contratación de un servicio ajeno que lleve el equilibrio al hogar. Adam comenta que, normalmente, se descartan las niñeras por razones económicas, por eso desde la plataforma ofrecen la opción de compartir las funciones de esta persona. “Este método funciona muy bien fuera de Jaén, ¿por qué no aplicarlo aquí?”, apunta.

Se trata de la economía colaborativa, también conocida como la actividad de compartir los gastos entre varias personas interesadas en obtener un mismo fin e invierten tiempo y dinero en lograrlo. Adam señala que es una ventaja para las familias, que por un lado reducen la cantidad de dinero que destinan para la contratación de una persona ajena para el cuidado de los niños y, por otro, aprovechan la comodidad de localizar a un canguro cerca de su zona de convivencia, sin tener que trasladarse más allá de las calles de su propio barrio.

“Suelen ser vecinos o incluso conocidos que llevan los niños al mismo colegio”, comenta Adam, y aporta que ellos solo buscan poner en contacto a padres y niñeras del mismo lugar geográfico por el bienestar mutuo. “No somos una agencia, sino un medio para esa conexión”, dice.

cuidadoras. En la provincia de Jaén, las familias tienen la posibilidad de elegir entre más de 400 profesionales del sector, registradas en la página web de quierocanguro.es. El 71% de las cuidadoras cuentan con referencias comprobables, según declaran medios de la plataforma de intnernet. Un 78% de ellas tienen más de 2 años de experiencia en el sector y el 65% son capaces de ayudar a los niños con las tareas escolares y mejorar su rendimiento académico.

El uso de la plataforma es bastante sencillo. Lo primero es registrarse y, a continuación, hacer una búsqueda del canguro según unos criterios de necesidad. Adam describe cómo tienen numerosos filtros en su página para facilitar a los padres el proceso de selección. El tiempo que necesitan o la experiencia del cuidador, hay un gran abanico de posibilidades por cubrir. Las condiciones económicas se negocian entre los usuarios, y los padres pueden pagar a medias al canguro. Uno de los consejos que dan desde la página es el de quedar de antemano con el candidato. Adam explica que es importante conocerlo y “ver a quién vamos a meter en casa”.

Además de la opción de compartir niñera, los padres pueden contactar con otros padres y turnarse la tarea del cuidado de los niños. “Se trata de recuperar el boca a boca”, y compara la situación con la experiencia de hace unas décadas, cuando se acudía al recurso más próximo para la crianza de los menores. “Como cuando en los pueblos se juntaban los niños en una misma casa para supervisarlos”, explica Adam, solo que aplicando los conocimientos y las oportunidades que la tecnología del siglo XXI ofrece a las nuevas generaciones.

Las ventajas de conocer la zona y a la persona en la que depositan su confiaza durante unas horas son apreciables, indican desde la página. Además, es más cómodo para los progenitores que “se encuentran en el mismo barrio y no tienen que trasladarse muy lejos”, afirma Adam.

La tendencia de compartir niñera, aunque sea reciente en la provincia, fuera de España lleva una temporada siendo un éxito. A la cabeza, según la plataforma de internet, se sitúa Noruega. En el país nórdico, para un 41% de los padres es natural compartir con otras familias la niñera. En Finlandia y Dinamarca, el porcentaje es el mismo y sigue siendo alto, del 37,50%. En tercer lugar se posiciona Italia con un 34%, y el último lugar lo ocupan los Países Bajos con el dato del 29%.

“En el centro se estimula al niño”
“Lo mejor siempre será la familia”
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“Los padres siempre son los mejores educadores principales”, asegura Pablo Madrid Salvador, psicólogo especialista infantil del centro de Especialidades Médicas La Estrella, y añade: “Los niños van a preferirlos por encima de cualquier otro cuidador”.

El psicólogo comenta cómo a causa del trabajo de los padres, se “descuida” a los niños, “y eso termina por acarrear problemas de conducta”. Aun así, es inevitable que los progenitores se vean en la necesidad de delegar las obligaciones en personas ajenas, como canguros, niñeras o vecinos. “Con ellos existen otro tipo de normas, y a los más pequeños de la casa no les gusta, por eso hacen lo posible para llamar la atención de los padres”, comenta Madrid Salvador, y explica: “Empiezan a comportarse mal, porque no saben decir que quieren estar con ellos”. Lo que deriva en “monumentales” rabietas, enfados y gritos.

En el caso de tener que introducir en la vida diaria del niño a una persona externa, lo más adecuado, según el psicólogo, es que tenga una continuidad. Es decir, necesita una estabilidad. “No podemos meter a alguien durante tres meses y después buscar a otra persona, no es bueno para él”, afirma Madrid Salvador.

El mundo de las cuidadoras no es ajena a la cada vez mayor especialización del sector. “Es cierto que hay más gente formada, pero lo mejor y más eficaz siempre será la familia”, comenta.

Respecto a las nuevas opciones de una persona al cuidado de varios niños, “puede ser positivo como actividad lúdica”, asegura, “pero al mismo tiempo, acarrear un estrés en el adulto”.

El perfil de las cuidadoras es cada vez más especializado

Es habitual entre los perfiles de la página web de quierocanguro.es observar un predominio del género femenino. Las mujeres copan el mercado del cuidado infantil. La mayoría posee un grado universitario, como Magisterio o Pedagogía y, ya fuera del terreno de la enseñanza, hay diplomados en Matemáticas y con estudios de Derecho o Filología.

Las licenciadas en Educación Infantil sobresalen entre los usuarios, docentes y estudiantes con aptitudes para niños que necesitan de atención especializada.

Por otro lado, según la web, lo positivo de los universitarios es que pueden ofertar un mayor conocimiento lingüístico, en especial el inglés y el francés, que complementan sus estudios y ayudan de esta forma en las tareas del colegio.

De la misma forma, entre los candidatos se encuentran jóvenes que trabajaron de “Au pair” fuera del país, como Irlanda, Reino Unido o Francia, lo cual demustra un dominio del idioma superior a la media.

No hay que olvidar, entre los más de cuatrocientos participantes en la página de internet, otro perfil también común: El de las cuidadoras “de toda la vida”. Entre ellas se encuentran mujeres de más de cuarenta años de edad que, según la información que facilitan, han dedicado su tiempo al cuidado y a la crianza de sus propios hijos, incluso nietos, por lo que ahora ofrecen sus conocimientos a los nuevos progenitores.

Las niñeras que antes empapelaban los postes con su número de teléfono, actualmente “cuelgan” sus datos de contacto en la red. Existen testimonios de jóvenes que llevan quince años entregadas a la atención de la familia, con hermanos o parientes próximos que requirieron de su ayuda y, en estos momentos, salen en busca de una independencia económica.

Asimismo los clientes filtan los datos recopilados y favorecen aquellos perfiles que detallen la realización de tareas externas aparte del cuidado del niño, como la limpieza, hacer la compra o cocinar. También se ofrecen para ir a recoger a los menores a las puertas del colegio y facilitar, de esta forma, la rutina de los padres.