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viernes, 21 septiembre 2018
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URGENTE

La soledad se instala en las casas de las personas mayores

Sube el número de hogares con un solo habitante de más de 65 años de edad
  • PASEO. Una mujer mayor camina por el centro de la capital con la ayuda de una muleta, seguida de otros peatones.
    PASEO. Una mujer mayor camina por el centro de la capital con la ayuda de una muleta, seguida de otros peatones.

El envejecimiento de la población jiennense es una realidad. Según los últimos datos del Instituto de Estadística Nacional, en 2017, en la provincia, había 119.704 personas con más de 65 años, y que representaban el 18,7 por ciento de los habitantes de la provincia, que se encuentra en 638.621, 2 décimas más que el registro del año anterior y 3 por encima de 2015. Un “caldo de cultivo” para una de las preocupaciones que más afectan a este sector de la sociedad, la soledad. Cruz Roja, “Médicos del Mundo”, el “Teléfono de la Esperanza” y la Fundación Desarrollo y Asistencia advierten de que la soledad es un problema “cada vez más frecuente” que puede “ir creciendo con el tiempo”, y piden introducir mejoras para reducir su incidencia. El INE detecta 30.400 hogares unipersonales con habitantes de más de 65 años, lo que representa a más del 25 por ciento de los mayores de la provincia.

“La soledad no deseada, o el aislamiento, es un problema del que, en muchos casos, la propia familia entra en la ecuación, tanto en lo que se refiere a la causa como a la posible solución”, declara el médico geriatra Alfonso Rojas, que hace hincapié en la necesidad de la implicación de la comunidad y las personas que les rodean para superar esta “patología”, que puede, incluso, afectar a su estado de salud. “Hay que procurar que los mayores se mantengan activos, se sientan útiles y, al mismo tiempo, mantengan su independencia, siempre que estén capacitados para ello”.

María Cazalilla, presidenta de “Teléfono de la Esperanza” en Jaén, confirma el aumento de llamadas que atienden donde la persona “simplemente, se siente sola”, y el sector al que más afecta supera los 60 años. En 2017 recibieron 247 llamadas de jiennenses entre 63 y 67 años, para “charlar”. Cazalilla asegura que, para superar esta situación, necesitan subvenciones y más apoyo institucional. Uno de sus proyectos es realizar un seguimiento de los jiennenses en los municipios pequeños y “acompañarleo” con llamadas periódicas, como 2 veces a la semana, para mantener conversaciones sobre la medicación o la familia y “aliviar” el sentimiento de soledad.

Tal como advierte el experto en geriatría Rojas, “envejecer viviendo en soledad, en sí, constituye una conquista social asociada al incremento de la longevidad”. Sin embargo, subraya la diferencia entre esa independencia y el aislamiento social o la soledad no deseada. “La investigación demuestra que la combinación de soledad y falta de red social con edad avanzada, entre otros tienen consecuencias negativas para la salud y el bienestar”. De hecho, puede aumentar, según el profesional, el riesgo de padecer enfermedades coronarias y cardiovasculares.

Un programa de Cruz Roja con el objetivo de “socializar”

Los programas de ayuda a los pensionistas para “luchar” contra la soledad y el aislamiento proliferan en la sociedad. Entre ellos se encuentra el programa de red social para las personas mayores “Enrédate”, de Cruz Roja, que en la provincia atendió, el año pasado, a 2.480 personas, 1.671 mujeres y 809 hombres. “El Proyecto tuvo un crecimiento exponencial, ya que se duplicaron los participantes atendidos además de por la magnífica labor del personal voluntario, por la gran dedicación que desde la entidad se le está dando a los proyectos implicados en combatir la situación de soledad de la población mayor de 65 años”, destacan desde Cruz Roja Jaén. Asimismo valoraron el trabajo del voluntariado, a cargo de 219 personas, 143 mujeres y 76 hombres. “Ellos son el verdadero motor del programa, formados y especialistas en la materia, son los verdaderos artífices del buen funcionamiento del proyecto en la provincia”, afirman desde la institución humanitaria, y añaden: “Realizan toda la actividad directa con los participantes, ya sean las atenciones individualizadas, así como los talleres o acompañamiento colectivos que se desarrollaron durante el pasado año”. El tipo de actividades en las que se implicaron los jiennenses del proyecto “Enrédate” variaron desde excursiones a la playa u otros municipios a acompañamientos en las residencias. Asimismo los voluntarios acuden, junto con los mayores, a cafeterías u otros lugares de ocio a “tomar un café y charlar”, actividades que, a primera vista, pueden parecer sencillas pero que, precisamente por ello, tal como destacan desde Cruz Roja, sirven para “mejorar la socialización de las personas participantes”.