Actualizado
viernes, 21 septiembre 2018
13:47
h
URGENTE
  • 2005. Aspecto en el que quedaron los olivares de Noalejo, uno de los municipios más afectados.
    2005. Aspecto en el que quedaron los olivares de Noalejo, uno de los municipios más afectados.

La historia se repite. Ahora, le toca a Italia. Ha sido, otra vez, una helada en marzo. Aquí llegó el 1 de marzo de 2005 y destrozó miles de olivos. Algunos se cortaron a ras de suelo. Otros, se podaron por la cruz, mientras que los menos afectados perdieron unas cuantas ramas. El olivar jiennense tardó varios años en recuperarse después de que el frío acabara con millones de árboles. Esta vez, la helada no ha sido aquí, aunque vuelve a dejar claro la importancia que tiene contar con un buen seguro ante estas catástrofes.

El Gobierno de Italia todavía no ofrece datos oficiales, aunque no hay duda de que los daños son de enorme magnitud. La ola de frío siberiano que azotó el país congeló a millones de olivos. Los agricultores ahora están en el campo para evaluar el impacto en sus explotaciones y ver si los árboles se recuperan, aunque el Consorcio Olivícola Italiano (Unaprol) ya calcula que hay afectados o están en riesgo alrededor de 25 millones de olivos, por lo que considera que habrá una caída de producción más que considerable.

Además, indica que las consecuencias de este temporal no serán puntuales, sino que afectarán al cultivo durante los próximos años. De hecho Unaprol indica que muchos árboles se tendrán que plantar otra vez, algo que obliga a esperar años para que vuelvan a producir. “Ya hemos empezado a contactar con el Ministerio de Agricultura para solicitar una intervención para apoyar a las empresas, incluso a través de la refinanciación de un plan nacional para el aceite de oliva”, explica David Granieri, presidente de Unaprol en declaraciones a Olimerca.

Las heladas han causado caída de las hojas, ramas secas y cortezas rotas. También existen árboles literalmente abrasados por la fuerza del frío. Precisamente, la organización italiana pide un cambio profundo en el ámbito estructural para salvaguardar los intereses de los agricultores frente a estos desastres meteorológicos.

El impacto. Queda por ver cuál será el efecto sobre la próxima cosecha en Italia, aunque Unaprol cree que se perderán alrededor de 30 millones de euros. En Jaén, el golpe fue determinante. Primero, los agricultores estuvieron meses en el campo para cortar los árboles afectados, lo que generó imágenes tremendamente desoladoras. Luego, con menos olivos o árboles con pocas ramas, el impacto sobre la cosecha no se hizo esperar. Aquí se considera que una cosecha media es de unas 500.000 toneladas. Sin embargo, en la campaña 2005/2006 —tras la helada de marzo de 2005—, el olivar jiennense tan solo generó 271.360 toneladas, tal y como publica el Ministerio de Agricultura.

Toca esperar para ver cómo se recuperan las parcelas afectadas y su peso en la cosecha italiana, aunque esto puede tener consecuencias directas en el mercado internacional y, también, en el precio del zumo de la aceituna. No obstante, este mismo suceso vuelve a dejar claro que el drama de la helada puede aparecer y, como los olivos están a la intemperie, avivan la necesidad de contar con pólizas de seguros que, además, disponen de importantes bonificaciones por parte de las administraciones públicas. Hace 13 años, los olivareros jiennenses recibieron préstamos y ayudas, pero la Unión Europea puso muchas reticencias para este plan especial. Tal vez, si ocurriera otra vez, no sería posible una ayuda tan importante. Por eso, mejor cruzar los dedos para que no ocurra.

2005: La nieve quedó en la copa y el frío congeló miles de olivares

Es verdad que en Jaén siempre hace mucho frío en invierno y los árboles resisten. En cambio, en 2005, se dieron unas circunstancias especiales. Al igual que ha ocurrido en Italia, entonces la helada llegó en marzo. Se trata de un mes en el que hace frío, pero no tanto como en diciembre o en enero. Esto hace que el árbol comience a “moverse”, es decir, a tener actividad, por lo que al estar activo se muestra mucho más vulnerable que si está invernando y totalmente parado. Por otro lado, antes de la helada, hubo una gran nevada, que hizo que mucha nieve se queda en las copas de los árboles. Después, las temperaturas se desplomaron, lo que hizo que la nieve se convirtiera en hielo y matara a millones de árboles en la provincia en una circunstancia muy especial. Además, los tratamientos para elevar las cosechas activan antes el árbol, por lo que se vuelve más débil.

Entonces, la Consejería de Agricultura certificó que hubo 18.710 hectáreas de olivar afectadas “de forma severa”, o, lo que es lo mismo, 1.800.000 olivos que necesitan de una poda exhaustiva o de su arranque. De hecho, de las casi 29.000 declaraciones de daños presentadas, 3.503 eran de afectados que piden el arranque de los olivos. Las comarcas más perjudicadas fueron la Sierra de Segura (4.200 hectáreas), Sierra Mágina (3.920), Sierra Sur (3.560) y la Campiña (2.810). Las heladas se cebaron, sobre todo, con las nuevas plantaciones y el olivar más viejo.

Satisfacción en la clausura de la World Olive Oil

Alrededor de 700 empresas productoras y 4.000 profesionales del sector del aceite de oliva, restauración, distribuidores, compradores, brokers y medios de comunicación de más de 30 nacionalidades (Emiratos Árabes Unidos, Japón, China, Reino Unido, Italia o EEUU, entre otros) se encontraron estos días en Madrid gracias a la séptima edición de la World Olive Oil Exhibition. Como novedad de esta edición, destaca la presencia de productores de diversas nacionalidades, como Sudáfrica o Turquía, que participó representando a 400 compañías pertenecientes a la Asociación de Exportadores de Aceite de Oliva y Aceitunas de Mesa del Egeo de Turquía. También los olivareros de Túnez apostaron fuerte por la World Olive Oil Exhibition participando a través del cluster Olive Oil North West Tunisia.

La exportación de aceite baja un 18% por la escasa cosecha

Las exportaciones de Andalucía alcanzaron los 2.519 millones de euros en el primer mes de 2018, superando los 2.500 millones por segunda vez en la historia desde que se tienen datos homologables (1995). El principal capítulo exportado fue el de legumbres y hortalizas frescas, con 409 millones de euros. A continuación, se encuentra el aceite de oliva, que, tras fuertes subidas de los últimos años, retrocede este mes un 18%, con unas ventas de 195 millones (7,7% del total). La escasa cosecha ha influido de manera determinante en el volumen de producto que se exporta.