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martes, 20 noviembre 2018
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URGENTE

“Ajicam” pide más atención para el “después” del cáncer de mama

La asociación jiennense se queja de que no hay seguimiento de las secuelas
  • DIAGNÓSTICO. Una mujer se hace una mamografía en el Complejo Hospitalario de Jaén.
    DIAGNÓSTICO. Una mujer se hace una mamografía en el Complejo Hospitalario de Jaén.

He superado un cáncer, ¿y ahora, qué?”. Es la pregunta que se hacen supervivientes cada día, y las administraciones “no son capaces” de darles una respuesta. Así lo denuncia la presidenta de la Ajicam, Natividad Cueto. “Cada vez hay más mujeres que logran vencer a la enfermedad, lo cual es muy positivo, es decir, hay una tasa muy alta de supervivencia; sin embargo, después no se sabe qué hacer con la pacientes”, comenta. Cueto explica que, tras la larga travesía de tratamientos, curas, ingresos y visitas a los especialistas, las personas que han sufrido cáncer de mama se encuentran “desatendidas” por el servicio sanitario, “a menos que lo demanden ellas”. “Si le duele los huesos, la mandarán al reumatólogo y si tiene otro tipo de afección, irá al profesional médico especializado, pero todo ello a partir de la queja de la paciente”, dice Cueto, y detalla: “O sea, no hay un seguimiento como tal respecto a las secuelas del cáncer de mama”.

Desde la Ajicam reclaman más información sobre “la vida después de la enfermedad”. “Parece que en cuanto se superan los tratamientos, ya ha terminado todo, cuando no es así, pues en ese momento comienzan las revisiones y los controles, para que no vuelva a reproducirse, además de otras enfermedades derivadas de la medicación”, destaca Cueto. Hipertensión, menopausia, fatiga, molestias musculares, problemas cardiacos o en el sistema hormonal. La lista es amplia y depende del medicamento utilizado o del estado de la paciente, tanto antes como durante la atención sanitaria. Las variables son amplias y los efectos secundarios, “inevitables”. “Cuando van al doctor y ellas buscan soluciones para su malestar, la respuesta habitual es que ‘es normal, es cosa del tratamiento’. Eso lo sabemos, precisamente por ello necesitamos una atención más detallada al respecto”, hace hincapié Cueto.

“No hay que olvidar que el cáncer de mama es una enfermedad crónica, pero la gente desconoce las secuelas que deja de por vida”, declara la presidenta de la Ajicam, que destaca cómo un aumento de supervivientes, también hace crecer sus “necesidades”. “La sociedad tiene que saber lo que ocurre en los hábitos cotidianos de los pacientes, que ya ven como una victoria vencer al cáncer, que es primordial, pero luego hay que seguir en el día a día, con los problemas que eso conlleva y que tan poco se conocen en general”, subraya Cueto.

Uno de los ámbitos donde encuentran un “mayor vacío” es en el mundo laboral, en concreto en la reincorporación, donde “hace falta más sensibilidad”. La presidenta de la asociación relata cómo es común que las mujeres que han padecido esta enfermedad tengan “complicaciones” a la hora de regresar a su trabajo, “si lo hacen”, pues deberían ser “puestos cualificados y preparados para ellas”. Ante esta situación, en la que el mercado laboral se encuentra “de capa caída”, es habitual que muchas prescindan de volver a trabajar, al menos durante una temporada, lo cual repercute negativamente en la economía familiar. “Es un asunto que no se trata y debería tenerse más en cuenta”, la adaptación de sus jornadas, ya sea en horario o en tareas.

“Por desgracia, solo nos quedamos en la enfermedad y en cómo salir de ella, pero hay que vivir con ello”, recuerda Cueto. Habla también de la salud mental, no solo física, que es “esencial” en la superación del cáncer. “El miedo es una constante, es normal, puede ser miedo a la recaída, a no quedarse bien del todo tras la cirugía o a ver cómo seguir adelante”, declara. Por ello, insiste en la presencia de los profesionales también en esta parte del proceso, que es parte de la enfermedad. La Ajicam denuncia que, actualmente, no hay profesionales preparados para tantos supervivientes ni para llevar esas secuelas. “Debería haber un seguimiento más a menudo, para paliar los efectos de los tratamientos y, de esta forma, mejorar la calidad de vida de la paciente en su día a día tras la enfermedad”.

“Estamos muy preocupados porque el cáncer se extinga, y se está consiguiendo, pero ello causa más supervivientes y no estamos preparados para sobrellevarlo”, dice Cueto. Esta situación creará un problema a largo plazo, según recuerdan desde la asociación, y “no solo en el cáncer de mama, sino en el de todos los tumores, que también se van superando”, advierten. Consciente de la variación de efectos secundarios según el tratamiento y su “dureza”, la Asociación Jiennense de Cáncer de Mama recalca la importancia de una detección precoz de la enfermedad. “Ahora mismo hay algunos tumores que, en cuanto se localizan, se eliminan, y el tratamiento es más breve y eficaz, lo cual evita las secuelas que habría podido sufrir si el paciente hubiera tenido que recibir quimioterapia, más agresivo, por ejemplo”.

Ocho años
de lucha y visibilización
en la provincia
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La Asociación Jiennense de Cáncer de Mama celebró su octavo aniversario en una cena-gala en el Juleca. Unas trescientas personas acudieron a la cita, en la que disfrutaron de un menú y se hizo balance del colectivo y su labor en la provincia. La presidenta de la Ajicam, Natividad Cueto, se mostró “muy contenta” por la respuesta recibida y agradeció la participación de los asistentes, tanto familias como voluntarios, así como de empresas grandes y pequeñas de la provincia que colaboran con ellos. “Sin vuestra ayuda, esto sería imposible y cada pequeño aporte hace a la asociación más grande”, declaró Cueto.