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URGENTE

“Marroquíes Bajos es único en el mundo”

Georgeos díaz montexano
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12/03/2017
El investigador está convencido de que todos los poblados del Calcolítico encontrados hasta la fecha del tipo de recintos circulares y fosos, el de la capital jiennense es, de momento, el único donde se ha podido probar que se excavaron fosos de mayor profundidad que fueron preparados para contener agua

Conoce los escritos de Platón como la palma de su mano y lleva veinte años de estudio y búsqueda incesante de la Atlántida. El escritor y científico Georgeos Díaz-Montexano es el “culpable” de la revolución cultural y social que despertó en Jaén el documental de National Geographic. Queda claro, a tenor de esta entrevista, que Marroquíes Bajos le atrapó por completo y, desde el primer día que lo conoció, se enamoró de Jaén.


—¿Qué le parece el yacimiento arqueológico que existe en Marroquíes Bajos de Jaén?

—No podría decir otra cosa que me parece un sitio único, pero no único como mero tópico que todos aplican a casi cualquier yacimiento para destacarlo, sino único en su sentido etimológico. Desde el punto de vista arqueológico, hay muchas razones para sostener que estamos ante un gran asentamiento, pero en el marco de mi teoría atlántica, me gustaría remarcar lo que para nosotros lo hace realmente único en el mundo: de todos los poblados del Calcolítico hallados hasta la fecha del tipo de recintos circulares y fosos, Marroquíes Bajos es, de momento, el único donde se ha podido probar que se excavaron fosos de mayor profundidad que fueron preparados para contener agua.

—¿Es el mismo plan urbanístico que presentaba la capital de la civilización Atlántica?

—Efectivamente. Los fosos o canales acuáticos fueron distribuidos de acuerdo con el mismo plan urbanístico que presentaba la capital de la civilización Atlántica —según vemos descrito en el Critias de Platón—, de tal forma que se alternaban con espacios inter-fosos como anillos de tierra sobre los que se asentaban viviendas y otro tipo de edificaciones. De todos los poblados de recintos y fosos, solo el de Marroquíes Bajos parece haber tenido un diseño circular concéntrico casi perfecto, como si hubiera sido trazado al compás. Exactamente eso es lo que se dice de la capital de Atlantis en el mismo texto del Critias o el Atlántico.

—¿Por qué eligió usted la capital jiennense para que formara parte del documental “El resurgir de la Atlántida?

—Algo tan típico o “sui generis” de la capital de Atlantis, que siempre se había creído que era una mera invención de Platón o de Solón, no ha sido hallado hasta la fecha en ninguna otra parte del mundo. Sólo aquí, en Jaén, en esta ancestral y única primigenia ciudad de Jaén que fue el poblado de Marroquíes Bajos. Por eso hemos decidido incluirla en el reciente documental de James Cameron y Simcha Jacobovici que hemos producido para National Geographic, un documental basado en mis hipótesis y libros y que, como todos habéis podido apreciar, se van descartando todas las teorías más conocidas o probables hasta terminar convencidos de que la más verosímil es la que defiendo desde hace más de veinte años.

—¿Cuál exactamente?

—La de una Atlántida cuya capital debió estar cerca de las costas del Sur-Suroeste de la península y cuyos habitantes pudieron erigir santuarios y ciudades hermanas o capitales en otros puntos del interior. Para todos los científicos implicados (más de cuarenta) entre las diferentes etapas de pre-producción, producción y post-producción, provenientes de diversas universidades de EE UU, Canadá, Israel y Nueva Zelanda, entre otras, no cupo duda alguna de que si esta ciudad Calcolítica de Marroquíes Bajos hubiera sido hallada bajo las aguas del Atlántico, cerca de Cádiz o Huelva, o incluso bajo las arenas o marismas de Doñana, al igual que sucedió con Troya, nadie dudaría hoy en día, ni siquiera en las Universidades de mayor prestigio, de que se trataría de la misma ciudad que inspiró la leyenda histórica de la Atlántida.

—Es obvio que Jaén está muy lejos del mar Atlántico...

—Es obvio. Y también de las Columnas de Hércules, que ya se situaban en lo que hoy es el Estrecho de Gibraltar desde antes de los tiempos de Solón, tal y como he demostrado con fuentes primarias escritas en mis investigaciones. De modo que la hipótesis que consideramos más verosímil es que Marroquíes Bajos sería una capital del interior de la llanura Bética, una ciudad hermana de la metrópolis de Atlantis que estaría en el Atlántico. Puede incluso que Marroquíes Bajos, o la Primigenia Jaén, fuera la capital de alguno de los diez reinos de la Atlántida que se describen en el Critias, aunque no podamos saber cuál de ellos exactamente.

—¿Cuándo comenzaron sus investigaciones sobre Marroquíes Bajos y su posible relación con la leyenda de la Atlántida?

—La hipótesis nació a finales de los noventa del pasado siglo, la publiqué en varios foros y revistas, pero oficialmente fue en el verano de 2003 cuando la envié a la Unesco dentro de un reporte de mi proyecto Atlantis Tartessos. Poco después, en agosto de 2004, varios medios de prensa se hicieron eco de la misma. Me gustaría que esto quedara bien claro, pues a raíz del estreno del documental han comenzado a surgir ciertas declaraciones de que la hipótesis de vincular Marroquíes Bajos con el diseño del patrón urbanístico de la capital de Atlantis, que es una hipótesis original mía que data de finales del pasado siglo, ya había sido publicada o comentada antes por ciertos autores jiennenses. Pero nada de esto es cierto. Cualquiera puede tirar de las hemerotecas y de las fechas de las publicaciones de los libros. Todos ellos hablaron de la hipótesis algunos años después de mi informe a la Unesco y de que varios medios de prensa de casi toda España se hicieran eco de mi hipótesis al respecto. La cuestión es que no siempre se me ha reconocido. En concreto, Juan Eslava Galán, quien hizo mención de mi teoría en dos de sus obras, “Los Templarios y la Mesa de Salomón” y “España Insólita y Misteriosa. En ellas él hace referencia a mi descubrimiento sobre la identidad o semejanza existente entre el esquema arquitectónico de la ciudad primitiva de Marroquíes Bajos, en Jaén, y el esquema o diseño que Platón describe para la ciudad principal o acrópolis concéntrica de la Atlántida, y no solo acepta esta posibilidad o hipótesis descubierta por mí, sino que va mucho más allá y considera que podría ser una prueba que demostraría la existencia misma de la Atlántida, lo que evidencia un mayor grado de temeridad que el tan atribuido a mi persona por mis descalificadores de turno, porque ni siquiera yo mismo, el autor intelectual de esa hipótesis, me he atrevido jamás a tanto. El problema es que Eslava Galán olvidó mencionar mi nombre ni en la bibliografía. Obviamente, por tal omisión es que muchos de sus lectores (que no conocen estos hechos ni las fechas de quien publicó primero) se han terminado creyendo que él fue el autor original de esta hipótesis que ahora ha sido incluida en este documental de James Cameron para National Geographic. Espero que este malentendido quede ya aclarado. Sus lectores, y los míos, merecen conocer la verdad.

—¿Tiene constancia de que la repercusión que ha tenido el documental en Jaén haya sido similar a la de otras ciudades que también aparecen en él?

—Jaén se lleva la palma en cuanto a sentir popular y amor a su patrimonio arqueológico. Nunca imaginamos algo semejante. Ninguna de las restantes ciudades de España con sitios que aparecieron en el documental ha mostrado tanta pasión. El sentir del pueblo jiennense, el orgullo inmenso que les ha causado ver a dos sitios tan emblemáticos como Marroquíes Bajos y los petroglifos del Barranco de El Toril en un documental de National Geographic, producido nada menos que por dos grandes cineastas como James Cameron y Simcha Jacobovici, es algo sin precedentes en toda la historia de los documentales. El pueblo de Jaén está dando en estos días un magnífico ejemplo de verdadero amor y respeto (casi sagrado) por los restos de sus antepasados, por su historia, y esto es algo digno de la mayor admiración. Una fuerza así no la puede parar nadie, y pobre del político, funcionario, científico o arqueólogo que intente oponerse a lo que el pueblo está exigiendo, que el sitio de Marroquíes Bajos sea definitivamente salvado de la especulación urbanística moderna y, acto seguido, reconvertido en un verdadero bien socio-cultural en un legado que debe ser conservado y trasmitido a las nuevas generaciones, con independencia de que haya tenido que ver, o no, con las bases históricas que dieron origen a la leyenda de la Atlántida.

—Como investigador, ¿qué consejo daría a las autoridades que tienen competencias en el yacimiento de Marroquíes Bajos?

—Haced caso a lo que el pueblo os demanda y poned ya mismo en valor de disfrute socio-cultural a Marroquíes Bajos. Esto les diría, y algo más: Haced lo imposible por que sea declarado Monumento Patrimonio de la Humanidad.

—¿Halló colaboración por parte de profesionales jiennenses?

—Total y absoluta. Desde la destacada arqueóloga Estela Pérez Ruiz (una de las personas más inteligentes y mejor preparada en la materia que he conocido), quien no solo ayudó en las tareas de logística, sino que también nos prestó su sólida experiencia como arqueóloga que ha estudiado y excavado durante años en el gran poblado de Marroquíes Bajos, hasta los funcionarios de las distintas administraciones. En ese sentido no tenemos ninguna queja. Inestimable también fue la ayuda de Manuel Ochando, presidente de la asociación “Alminara”; Francisca Hornos Mata, directora del Museo Provincial de Jaén; Carmen Repulló, restauradora y conservadora, y de María del Carmen Sigler y Ana María Cobo Carmona, quienes desde la Delegación de Gobierno nos facilitaron el acceso al solar de la Ciudad de la Justicia donde se encuentra actualmente la mayor parcela arqueológica conservada de la primigenia Jaén.

—¿Qué tiene que decir ante las críticas escuchadas y leídas en los últimos días, como la falta de base y rigor científicos?

—Antes de lanzarse críticas tan a la ligera de este tipo, lo primero que debería hacerse es leer aunque sea uno de mis libros resúmenes de la serie de Atlantología Histórico-Científica. Mis pruebas abarcan disciplinas científicas y especialidades tales como filología, paleografía, epigrafía, lingüística histórica comparada, cartografía antigua, filosofía, antropología, genética, arqueología, geología y sismología, entre otras. La verdadera falta de rigor es descalificar una obra a la ligera sin haber ni siquiera estudiado la obra intelectual del autor al que se pretende hundir o desacreditar públicamente. La arqueóloga Estela Pérez Ruiz leyó uno de mis libros resúmenes y conocéis ya su opinión. Después de haberlo leído, ella comprendió que no se me puede descalificar de ese modo tan simplista e injusto. Mi obra cumple con los requisitos mínimos (según algunos, más que los mínimos) de cualquier investigación histórico-científica que se sustenta en pruebas indiciarias, evidencias varias y múltiples datos. Todo ello verificable, ninguno inventado ni imaginado. Todo debidamente documentado y debidamente referenciado. Se podrá estar de acuerdo o no con mis hipótesis e interpretaciones, pero no se puede decir que mi obra carece de rigor científico o que no tiene base científica alguna, y menos aún sin haberla conocido y analizado en profundidad, cosa que no han hecho hasta la fecha ninguno de los que con tal falta de ética profesional (y hasta de educación en algunos casos) intentan ningunearme como si ese fuera el castigo que mereciera por haber sido el causante de algo tan terrible y vergonzoso para Jaén como haber logrado que James Cameron y National Geographic se fijaran en la antigua Jaén y ahora se esté conociendo en 171 países y en 45 idiomas.

—¿Es consciente de que ha causado una revolución cultural?

—Apenas estoy asimilando el hecho. No obstante, me siento muy orgulloso de haber sido el causante de esto que los medios llamáis “revolución” cultural, y solo espero que la misma no pierda el impulso y que no se abandone esta lucha bajo ninguna circunstancia hasta que logremos el objetivo. Esta no debe ser una lucha cultural para cobardes ni mediocres ni para los malos hijos de Jaén. Yo no soy jiennense de nacimiento, pero sí de corazón y alma, y nada me gustaría más que haber tenido la dicha de haber nacido en esta ciudad. Espero que estas palabras no caigan en saco roto, que no tenga que recordarle a nadie lo dichoso que es por haber nacido en una de las ciudades más antiguas de la toda la humanidad que, muy probablemente, formó parte de aquello que forjó las bases de la leyenda histórica sobre la mismísima Atlántida. Esa ciudad legendaria que todas las naciones del mundo se disputan.

—¿Tiene previsto regresar a la capital algún día?

—Sí, por supuesto, y espero que muchas veces. De momento, mi visita primera sería para una conferencia pública que está programa para el 5 de mayo, donde expondré con bastante imágenes los argumentos de mis hipótesis y puede que muestre algunas sorpresas de material inédito del making-of del documental y otras pruebas indiciarias que refuerzan la hipótesis sobre la leyenda histórica de la Atlántida y su relación con la primigenia Jaén.

Ilustraciones para el documental de Atlantis Rising de James Cameron y Simcha Jacobovichi para la SAIS y National Geographic: Monik Perz. Fotos: Caroline Biolay / Georgeos Díaz-Montexano. Artículos donde el autor hace mención a Marroquíes Bajos y otros sitios de Jaén en la web del autor: http://atlantisng.com/blog/?s=jaen